Oh frió de octubre, cuantas miradas, besos, y caricias
llevas contigo.
Y solo el susurro de este viento hace alusión a aquel
tiempo.
Cuanto añoro los dulces y eróticos amaneceres,
Pido que llegue la muerte para ya no sentir pesares.
Las lágrimas de mis ojos caen al viento llevando tu recuerdo
a tiempo,
Aquel tiempo que ha dejado mi figura como las páginas de un
libro roto,
Atravesado por manos de lectores dormidos.
El futuro dormido sin
una esperanza de amor,
Un amor enjaulado
en la tristeza de un alma perdida en un
purgatorio de traición.
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