no sabia a nada realmente solo el sabor insípido y agrio de la cruel distancia que torturaba mi alma y me ataba a el, como aquella noche mas fría y solitaria que todas las demás, mis ojos se clavan en su rostro que solo descansa y no me deja descansar, y extrañando tantas cosas que pudieron pasar que pudimos ser y no serán, esa delgada linea de ser y no ser tu complemento, de inventarte y en mi pensamiento amarte y odiarte al mismo tiempo...
en esa noche no sufría de insomnio, sufría de ti, de tu dulce recuerdo, esas nubladas formas enredan mi mente y me sumergen cada vez mas en ti, en tu maldita cordura y en la falsedad de mi locura.... una vez mas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario