viernes, 19 de junio de 2015

Albert y nosotras...

Albert y nosotras...
Y como no mirarla si era ella quien guardaba mis pasiones y tenia mis mas grandes  adicciones, en una mano dos habanos en la otra un corazón palpitante.
Ella tenia su piel  tersa, blanca, maleable como arena
Su cuello se alargaba, el humo del tabaco nos calmaba, y entonces habló  primero:
Albert era encantador. Le gustaban los desafíos , el vino blanco y mis nalgas frías. Decía que yo era la única que había descongelado su corazón y  que no estaría conmigo si no lo hiciera... 

“ jajaja y así lo hice”. 
Se bañaba conmigo, me decía alguna frase sacada de una serie de anime  y se sonrojaba cuando lo ponía en evidencia, por que tambíen amaba el anime;  a veces llegaba con ese perfume de... (Carolina Herrera), porque según él a sus tías les encantaba abrazarlo. Me llamaba por teléfono en la madrugada, sabía que me gustaba dormir tarde, me contaba lo que iba a hacerme cuando me tuviera enfrente, la distancia nos mataba  y sabía sacarme una sonrisa traviesa con alguna locura que se le ocurría para calmar mi ansiedad. Albert estaba lleno de secretos, hubo un silencio incomodo...
Y luego las dos estallamos  en risas, intercambiamos bromas, y
Después  empece a hablar yo:
Si, definitivamente encantador. Me llevaba a mi restaurante favorito       (Bella Italia), y se ponía nervioso si se topaba con alguien que lo conociera; nunca me pregunte porque, y era por que estaba ciega de amor, decía que mis ojos eran ventanas a un universo distinto, y que ahora ese Universo era su realidad, ahora sé que lo sacó de una serie de muñecos. Lo enloquecían los corset que usaba y mi perfume de Carolina Herrera, besaba mis cachetes como a dos rojas manzanas,  mientras me tocaba las piernas, así me convencía de ir a la cama. A veces, después de hacer el amor, yo despertaba de madrugada y lo sorprendía hablando por teléfono, te parecerá estúpido pero nunca presté atención a eso.
-Si, Albert estaba lleno de secretos
  Mientras la miraba y pensaba como pudo traicionarme con ella, ella que era una extensión de mi cuerpo, la persona a quien mas amaba después de el...
 Mi Gemela.

Y  fue entonces cuando termine el habano casi al mismo tiempo que ella. Fuimos  a la parte trasera del auto y abrieron la cajuela, ahí estaba el cuerpo de Albert en una refrigeradora en partes pequeñas, más muerto  y congelado que las promesas que nos hizo, Lo sacamos  con esfuerzo, lo arrastramos  hasta la orilla y lo arrojamos al hambriento  rió Magdalena lo recibieron con hostilidad los muchos  peces hambrientos. Durante los próximos días, los crustáceos  no pasarían hambre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario